
No es solo nostalgia de papel; es una invasión digital. Tras el aterrizaje del artista colombiano Fernando de Narváez en suelo nacional para participar en la MegaCon Costa Rica 2026, la “Zumbilocura ha saltado de las páginas de los periódicos a las plataformas de video, donde una colección especial de clips está reviviendo los mejores momentos de esta familia de dinosaurios.
A su llegada, Narváez se mostró visiblemente conmovido. Y no es para menos. Lo que en los años 90 comenzó como una colaboración para el Grupo Nación, terminó convirtiéndose en un ritual dominical. Familias enteras se reunían alrededor de la mesa para encontrar a “Desastre Zumbi” o descifrar los intrincados mapas de tesoros. Hoy, ese mismo sentimiento se ha trasladado a las nuevas generaciones.
Más allá del papel: El fenómeno MegaCon
Su participación como invitado de honor en la MegaCon 2026 no fue un acto protocolario más. Fue un reencuentro generacional.
“Ver a adultos de 40 años llorar de emoción mientras les dibujo un Zumbi para sus hijos es algo que no tiene precio”, confesó el artista.
El impacto ha sido tal que diarios como La Teja han relanzado dinámicas interactivas, reafirmando que el estilo detallista y caricaturesco de Narváez sigue siendo una herramienta poderosa para conectar con la audiencia masiva.
¿Por qué sobreviven los Zumbis?
La respuesta, según expertos en cultura pop, radica en la paciencia. En un mundo de scroll infinito y contenido efímero, el trabajo de Fernando de Narváez obliga al espectador a detenerse. Sus dibujos son “slow media” puro; requieren observación, enfoque y, sobre todo, una complicidad entre el autor y el lector.
El regreso de Narváez a suelo tico no solo cierra un ciclo de tres décadas, sino que abre una nueva etapa donde la nostalgia y la tecnología se dan la mano.
Los Zumbis han vuelto, y con ellos, esa sana locura que nos recuerda que, a veces, lo más divertido se encuentra en los pequeños detalles.




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